Buenas noches.
Lo primero de todo es dar las gracias a todo el mundo por las visitas y la cantidad de comentarios que me dejáis. Para mí es todo un halago.
Esta semana he hecho varios viajes que me han tenido muy ocupada. Todos han sido por motivos profesionales, porque hay que dejar zanjados varios asuntos antes de que la gente se vaya de vacaciones.
La primera parada fue en Stuttgart, en las oficinas centrales de la compañía. Allí hbaía reunida gemte de varias sucursales del grupo empresarial ya algunos clientes internacionales.
Se leyeron las cifras del primer semestre y el estado de los objetivos anuales. La cosa está peor de los que les gustaría a los jefes pero mejor que sus previsiones, aunque los objetivos parecen lejanos, ya que la segunda mitad del año suele ser más floja que la primera.
Lo más diverti de la reunión es demostrar a mis acompañantes españoles que los alemanes no entienden a los suizos a pesar de que todos hablan alemán. El simil en españa es como poner a un mexicano de un pueblo con un un andaluz con un acento muy cerrado que no ha salido nunca de un cortijo.
Realmente los suizos hablan alemán, pero un alemán muy especial, que se pronuncia disitinto que el alemán estándar y con muchas palabras propias que en muchos casos no son conocidas en Alemania. Además la mayoría de palabras las terminan de manera disitinta, lo que desconcierta bastante, pero dos años de estudiar en la Confederación Helvetica y varios cursos de alemán me han servido para entender ambos idiomas, aunque me cuesta mucho esfuerzo cambiar de uno a otro, mucho más que cambiar de castellano a otro idioma cualquiera.
Después hice una escapada a Praga y otra a Milán, aunque en cada ocasión me acompañó gente distinta.
El viernes descansé de viajes. Esta semana que viene me esperan muchas transcripciones de muchas conversaciones grabadas en las reuniones que tengo previsto que me hagan necesitar varias horas extra. Cuando termine con toda esa tarea tendré vacaciones, que tengo unas ganas locas de disfrutarlas.
Hasta pronto.
domingo, 28 de junio de 2009
La semana viajera
6 comentariosTrata sobre: Alemania, Italia, Milán, Praga, República Checa, Stuttgart, trabajo, traducciones, viaje
miércoles, 17 de junio de 2009
La Matrícula de Honor y la termodinámica del Strudel de manzana
7 comentariosEsta historía también se podría titual "La misteriosa transmutación del strudel en brownie".
Mi novio ha obtenido matrícula de honor en la única asignatura que le queda este cuatrimestre. Para felicitarle he decidido cocinarle mi postre favorito, que con lo golosón que es seguro que le encanta: un "Apfelstrudel" estrudel de manzana para los castellanoparlantes, una de las piezas de repostería más representativas de los países europeos de mayoría germanoparlante, excluyendo mayorca que no es un país y que su joya de la repostería es la ensaimada.
Aunque mi (falta de) habilidad para la cocina es legendaria me veía capaz de hacerlo. Ya lo he hecho otras veces, pero con masa de hojaldre comprada. Como esta vez no había masa de hojaldre en mi tienda habitual me he decidido a probar a hacerlo yo misma. Al fin y al cabo no puede ser tan dificil, la hacen en todas las pastelerías.
Al final he descubierto que el hojaldre es a la pastelería lo que la medalla Fields es a las matemáticas. Hacer buen hojaldre requiere dedicación, esfuerzo y un horno de verdad que pueda calentar de manera continuada la masa a 220ºC el tiempo suficiente, y el mío no es uno de esos.
Al final la masa me ha salido un poco chuchurría, aunque el bollo de sabor estaba bueno. Eso si, quemado por algunos lados y un poco crudo por otros. Un estadista diría que está bien, claro que pueden tnr la cabeza en el horno y los pies en el congelador y decir que por término medio se encuentra bien, aunque esté doblemente jodido.
Una vez hecho el bollo quedaba organizar la logística de como llevarlo a su casa. Al final opté por dividirlo en varios trozos del tamaño de un "recipiente de plástico estanco apto para guardar alimentos" (yo no nombro marcas sí no me pagan) y guardarlos en una mochila para porder transportarlos. Ocho paradas de autobús despúes, seis paradas de tren y veinte minutos de caminata más tarde llegue a su casa.
Cuando llamé al timbre me atendió la madre de Rubén, ya que él se encontraba en la piscina, y le enseñé el bollo que había hecho,pero tenía un aspecto bastante repugnante y la parte cruda era un poco incomible, con toda la harina y la requemada tampoco se podía comer, aunque se salvó un trozo del centro.
En un momento su madre me ayudó a preparar un brownie para que hubiera suficiente postre para que todos pudierámos golosear a gusto. Al final Rubén me contó que sabemos mucho más acerca de la distribción de temperaturas en el interior de Mercurio que en un bizcocho metido en el horno. Y me pregunto ¿Por qué? ¿Es más viable establecer una colonia en Mercurio que saber hacer buenos bizcochos y pescados al horno?
Al final he llegado a la conclusión de que los físicos están un poco fuera del mundo real y los problemas verdaderamente importantes.
lunes, 8 de junio de 2009
Reunión de antiguos alumnos (II)
3 comentariosBuenas tardes.
En la entrada anterior os había contado que el sábado estaba de viaje con mi novio en Broc, una ciudad suiza algo más de 2000 habitantes. El motivo era que estaba invitada por la asociación de Antiguos Alumnos de colegio donde había estado interna durante dos años y me hacía mucha ilusión ver a algunoos compañeros de entonces. Bueno, hay uno concretamente al que me haría mucha ilusión ver como le entierran o como muere arrollado por un tren, pero es el único.
En el café de la plaza de la estación me encontré con dos excompañeros, uno alemán, de algún lugar de la Baja Sajonia cuyo nombre nunca recuerdo y con el que nunca he hecho buenas migas y otro chino, cuyo nombre oriental se me escapa. Siempre he pensado que su padre era un mafioso, porque con lo cara que es la mensualidad del colegio no encontraba otra explicación.
Estube charlando con ellos y tomando un café, aunque Rubén se sentía un poco marginado, aunque le iba traduciendo de vez en cuando lo que decíamos como no son conocidos suyos no le interesaba demasiado y se aburrió bastante. Me hizo gracia descubrir que Otto había terminado sus estudios en economía y un postgrado y que estaba haciendo prácticas en una empresa química en alemania. Siempre le haía imaginado como el gerenete de una multinacional. Mientras que Martin (nombre occidental pronunciable) está termindo la licenciatura en matemáticas en la ETH (la Escuela Politécnica Federal de la universidad de Zurich).
Esto si que despertó el interés de Rubén que comenzó a preguntar cosas sobre el sitio, los planes de estudio y los laboratorios. Lo que yo no sabía es que la ETH seguramente es la universidad que cuenta con más galardonados por el Premio Nobel entre sus profesores y alumnos.
Me hizo mucha gracia descubrir que Martin al final escogió matemáticas como sus estudios porque siempre me le imagine de mayor con una bata de laboratorio y una calculadora.
De allí fuimos los cuatro al lugar de la cena donde nos encontramos con varios conocidos más. Al final eramos una veintena de personas entre ex-alumnos del colegio y acompañantes. También acudió Hans, cosa que no fue ninguna sorpresa, porque ya sabía que iba a acudir, aunque acudió sin su celosa novia que está precisamente de vacaciones en España y creo que mañana nos vamos a ver.
La cena fue encantadora, se habló mucho y nos reímos mucho, y aunque "trabajé" un poco de intérprete para que Rubén no se sintiera incomodo no me importó demasiado.
Al final no hubo ni chapuzón en el lago ni nada, porque hacía el suficiente frió como para ir con chaqueta, y porque el lago está como a un kilómetro andando.
Después Otto nos llevó en coche hasta Bulle, aunque podíamos haber cogido un tren o el autobús y allí cogimos el tren nocturno hasta Friburgo (las nueve de la noche es muy tarde para los suizos) ya que por la mañnana teníamos que ir a Ginebra a tomar el avión.
Podría contar más detalles, pero después tendría que mataros.
Me gustó mucho la sensación de reunirme con mis antiguos compañeros (excepto con uno de ellos que me tiraba de la trenza) y descubrir a que se dedican ahora. Con algunos acerté sobre el camino que tomarían y con otros me equivoqué completamente.
Al final Rubén se lo pasó de miedo y dice que quiere estudiar un postgrado en la universidad en la que estudiaron Albert Einstein y John von Neumann, pero tendrá que aprobar en septiembre la asignatura que le queda y ver que esté aprobado el examen del que le queda saber la nota.
Esto es todo por ahora.
Besos y abrazos.
domingo, 7 de junio de 2009
Reunión de antiguos alumnos (I)
5 comentarios¡Buenos días!
Este sábado se ha celebrado la reunión de antiguos alumnos de la escuela en la que estaba interna en Suiza.
La verdad esque este tipo de actos me parece una solemne tontería, pero como me gusta mucho viajar no me pierdo ninguna oportunidad, aunque suponga gastar dinero.
Aprovechado la que Rubén no tiene ningún examen más hasta septiembre le he pedido que me acompañara para que conozca algunos de los lugares del mundo que mas me gustan.
El viernes por la tarde volamos hasta Ginebra y desde el propio aeropuertocogimos un tren a Friburgo (el Friburgo que está en Suiza, no las dos ciudades con ese nombre que están en Alemania). En total desde Madrid unas cuatro horas de viaje.
En Friburgo nos alojamos en un pequeño hostal que ya tenía reservado, que resultó que lo único que tenía de pequeño era el precio y el nombre, que contenía la palabra Petit. El lugar contaba con todas las comunidades y está regentado por una familia francófona. La mujer era un encanto y nos ayudó un motón con sugerencias de los lugares que visitar..
La mañana del sábado madrugamos y la dedicamos a pasear por la ciudad medieval. Me gusta mucho esa ciudad y tiene para mi el tamaño justo. No es ni muy grande ni muy pequeña. Tiene muchas cosas singulares, desde escaleras empinadas cubiertas por un tejado, calles en pendiente con antiguos adoquines, edificios medievales muy bien conservados y en uso, monasterios e iglesias de distintas ordenas y la impresionante catedral de San Nicolás, con su espectacular torre desde la que se divisa una buena parte de la región. Subimos a la torre, aunque yo ya había subido hace mucho y no me hace ninguna gracia subir cientos de escalones.
También tiene varios museos, como el de marionetas, el de máquinas de coser y el museo Gutenberg, dedicado a las artes gráficas y el diseño, aunque no tuvimos tiempo de ver ninguno.
Comimos a las doce y después tomamos un tren hasta Bulle y desde allí un autobús hasta Broc, el pueblo donde está el cuartel general de Nestle, y cuna del queso Gruyère. Ese el lugar donde era la reunión.
Rubén se quedó impresionado de que todos los autobuses se pudieran coger desde la propia estación de tren y de que nohiciera falta esperarlos, es lo que tiene el transporte suizo. No tienes alternativas. Elijes siempre el tren excepto que el lugar donde vayas no tienes tren, en cuyo caso sacas un billete hasta ese sitio y en el propio billete te dice donde te tienes que bajar del tren y subir al autobús.
Es un poco dificil de explicar como funcionan los títulos de transporte en Suiza comparados con como funcionan en España. Rubén siempre andaba con la sensación de que nos estábamos colando a pesar de que en casi todos los trayectos un revisor nos verificó los billetes.
En Broc me encontré con varios excompañeros que también iban a la cena organizada por la asociación de antiguos alumnos y que relataré más adelante,porque ya me he cansado de escribir.
Besos y abrazos.
