domingo, 29 de junio de 2008

Ya soy licenciada (o casi)

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Ya estoy de nuevo por aquí. He tardado en poder escribir esto más de lo que esperaba. Por fin soy licenciada. Bueno en realidad casi licenciada. Estoy a falta de que me den el título. No es más que un trozo de papel, pero es el trozo de papel donde pone que por fin he terminado la carrera.

Ya tengo el impreso de solicitud y el lunes lo presento. No se cuanto tardarán. Espero que sea poco.

sábado, 28 de junio de 2008

Comiendo en buena compañía

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Aprovechando que el jueves tenía que ir al campus a hacer una gestión llamé al Friki por si iba a pasar por el allí ese día, a mirar las notas a alguna revisión de examen o a lo que fuera.

Para mi se ha quedado con ese apodo. No le llamo así delante suyo, pero ha pasado de ser algo peyorativo a ser algo cariñoso, dentro de lo que cabe.

Me dijo que estaba en trabajando en el laboratorio y que salía a las siete. Perfecto podíamos quedar para comer... sí él quería, claro. Y quería. Aunque a veces pienso que soy un poco manípuladora y que la gente hace las cosas porque yo quiero. Él tenía un tupperware con comida casera, pero prefería comer acompañado, o al menos el es lo que ha dicho.

La comida en el comedor de la facultad de físicas no es que sea nada del otro mundo. Yo no la conocía porque solo voy al campus a una asignatura de libre elección y a alguna gestión de la universidad, pues mi escuela está en la otra punta de la provincia.

La comida no estuvo mal. La verdad es que para ser un comedor universitario es hasta buena. Aunque la comida nunca importa demasiado si la compañía no es buena. Estoy un poco cansada de que el friki sea tan cortado. No se si solo es así de cortado cuando estoy yo o siempre. Poco a pocoa le voy sacando cosas, aunque la voz cantante siempre la llevo yo.

Las conversaciones aunque interesates siguen siempre la misma estructura. Primero le cuento algo de mi, para ver si se anima y me cuenta algo suyo. Como no suele funcionar pues le pregunto yo por algo suyo relacionado.

Así he descubierto varias cosas suyas, como que los sábados hace baile de salón, que no es que tenga nada de malo, solo que es extraño. No me lo hubiera imaginado, al ser un poco panzón le imaginaba más bien torpe, pero igual me sorprendo. Tampoco ha dicho que sea Fred Aster, simplemente que practica baile. Me muero de ganas de verle bailar. Si lo hace mál prometo no reírme.

Bueno, creo que ya he dibagado mucho, lo que quería decir es que esta vez ha sido especial porque ha sido espontaneo. No se si asustarme o alegrarme. Creo que se podría decir que ya somos amigos, aunque no se como ve el nuestra ralación. La próxima vez que le vea se lo pregunto.

sábado, 21 de junio de 2008

Personas a las que odio

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Pues si, pensé que no odiaba a nadie, de verdad, que cuando hacía a alguien alguna jugarreta era por que soy una gamberra. Pues no. Hay varias personas a las que odio.

Empezando por alguna de ellas y sin seguir ningún nombre en particular estña el profesor que me impartí la asignatura de traducción especializada y su aplicación a la medicina y a las ciencias biosanitarias, que es el mismo que me impartía clases de ingles para conferencias.

El hombre es un cretino integral y piensa que por ser el profesor puede hacer lo que le plazca, como por ejemplo restarle 0'75 a cada alumno en los exámenes. Diría su nombre y apellidos, per todos los compañeros de la carrera sabrán de quien hablo.

Después está la secretaria de la editorial en al que estaba de becaria. Una gorda perezosa. No solo no hacía nada de su trabajo sino que me lo encasquetaba a mi. Lo peor de todo es que quería encasquetarme también una cita con su hijo. Mira que yo la cambiaba el nombre sistemáticamente porque se que le fastidia un montón pero ella erre que erre dándome la murga.

Luego está un compañero alemán del internado. Se creía propietario de todas las pertenencias. Mis cosas eran sus cosas, las cosas de mi compañera de cuarto también eran sus cosas, mi trenza también debería ser suya, porque me estiraba de ella continuamente... Lástima de que no le ahogáramos en el lago Gruyeré en alguna de las excursiones.

También está uno de los dos compañeros de piso, que además de estar mñás salido que el pico de una mesa se jacta de lo listo que es. Una cosa es hacerlo en un foro o blog, bajo seudónimo (aunque en mi caso es un suedónimo escogido por mi, sino que es un apodo basado en mi nombre que llevo desde la época del colegio de monjas). La otra es que sistemáticamente diez minutos después de conocer a alguien le cuente como se escaqueó de la mili porque le concedieron una minusvalía del 33% que no padece y que encima está cobrando una pensión además de trabajar en negro. O cualquiera de sus chanchullos. Más le vale ganar una pasta, porque igual le pillan y le toca pagar mucha.

Y ya que he hablando de las monjas está Sor Agustina. Todos los sábados había compota de naranja en el comedor del colegio. Yo opino que estaba asquerosa. Su opinión es que está tan buena que nos la podíamos comer incluso vomitada. De hecho nos la comíamos vomitada porque nos obligaba. Además daba pellizcos.

Creo que no hay nadie más a quien odie. Lo se, no es un top ten. Los demás me fastidian, me son indiferentes o les aprecio de algún modo, pero estos me caen mal a tiempo completo.

Algún dia puede que me vengue de alguno, pero de momento prefiero no cruzarme con ellos. Detesto incluso pensar en como hacerles daño.

Besos.

martes, 17 de junio de 2008

Ya se terminaron los exámenes

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El paso del tiempo es bastante relativo. Cuando comienzas el curso o el cuatrimestre ves los exámenes como algo lejano. Lo cierto es que una vez los pasas son aún más lejanos. Eso si, ahora ya no se acercan, sino que estas fechas más bien se alejan.

De momento he aprobado los dos exámenes de los que tengo notas, con un 9,25 el primero y un 6,25 el segundo, mejor de lo que esperaba y seguramente más nota de la que merezco. ¡Qué caray! Puedo no ser una chica buena, pero me lo merezco todo, faltaría más. para frenarme ya hay otra gente, que me intentará decir que me merezco,que no,que puedo hacer y que no, aunque no piense hacerles caso.

De momento estoy de celebración porque ya se han terminado, aunque me queda saber la nota de dos de ellos. ya me vale aprobarlos, porque me he aposté al principio del cuatrimestre que las notas sumadas de cuatro exámenes llegaban a 30 puntos.

sábado, 14 de junio de 2008

Mi libro favorito

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Die unendliche Geschichte (La historia interminableEsta mañana me he traído algunas cosas que tenía en un trastero en casa de mis padres. Eran dos cajas de cartón cuyo contenido había olvidado. Tras quitarlas el polvo y encontrar algunos libros y cuadernos viejos y no tan viejos.

Entre ellos he encontrado lo que para mi es un tesoro. Una segunda edición del libro Die unendliche Geschichte. Conocido en castellano como "La historia interminable".



Es especial porque además de ser un libro relativamente difícil de encontrar (creo) y es uno de los primeros textos que leí en alemán. Tiene muchas anotaciones mías al margen en lápiz además del nombre del anterior propietario del libro (un alumno anterior del internado). Pero es especial en muchos otros aspectos. Primero por el carácter lúdico del mismo, en el que en cada capítulo comienza por una letra distinta del alfabeto y el siguiente comienza por la primera letra.

Para quien no lo conozca hay muchas otras cosas que lo hacen especial. Está impreso a dos tintas, verde y rojo. El primer color para los sucesos que ocurren el en reino de Fantasía y el rojo para los acontecimientos del mundo real. Además la lectura del prólogo no es optativa. Está narrado de forma deliciosa e invita a la reflexión.

Por lo visto la edición en castellano es una rareza, pues está publicado por Alfaguara, que entonces tenía dos series de libros, una para público adulto y otra para un público juvenil. Curiosamente el libro en cuestión en castellano tiene la portada de la colección para adultos y la contraportada del estilo de la edición juvenil.

También hay películas y una miniserie. La primera de las películas es del año de mi nacimiento, y a pesar de no ser muy fiel a la novela los efectos especiales son espectaculares, teniendo en cuanta que no intervino ninguna computadora en ellos y que todos los personajes que se ven son reales si por reales entendemos que existen en yeso y que los actores podían interactuar con ellos, no hablan con el vacio y luego lo insertan durante el montaje.

Y antes de que nadie se queje, he incluido una imagen del libro sacada de internet porque no tengo cámara de fotos.

Bueno, y ya para finalizar darle las gracias a mi compañero de piso Julián que me ha ayudado a cargar las cajas y que me ha dejado usar su ordenador para escribir esta entrada. Además también va a procurar descargarme la película que aunque ya la he visto quiero volver a verla.

miércoles, 11 de junio de 2008

Mentirijillas

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El texto que sigue a continuación lo escribí en a la vuelta de Semana Santa, que la pasé de vacaciones en Suiza uno de mis mejores amigos del internado.


Hoy ha sido un día relativamente normal. Parece que a la gente ya se ha aburrido de contar historias de la Semana Santa, aunque yo no he podido presumir porque se supone que estaba mala. Si, lo sé. Es una mentira. Pero no todas las mentiras son malas. Más bien ha sido una mentirijilla. No me gusta decirlas. Es más, me siento incómoda cuando digo alguna. Siendo sinceros puedo decir que me he escaqueado un día del trabajo, peor no soy la única.

Misteriosamente hay gente que sistemáticamente se pone enferma el día que se tiene que incorporar a trabajar, o el día antes de irse de vacaciones, o cosas así. De esta manera empalman puentes y días de fiesta que es una barbaridad. Después de haber trabajado con varios "profesionales de las vacaciones" he aprendido de ellos, aunque no tengo lo que hay que tener para hacer de esta práctica un modo de vida como ellos. Claro, que he aprovechado mi coartada de estudiante para librarme de algunas horas de esclavitud, quiero decir trabajo infrapagado que supone ser becaria en algo relacionado con mis estudios.

Mi empresa prefiere decir que tiene a una becaria en prácticas de formación en lugar de decir que tiene a una estudiante sin contrato por una paga a la que no se le puede denominar sueldo. Menos mal que tengo algo de dinero ahorrado y una fuente de financiación alternativa, que si bien no es muy periódica al menos existe.

Lo de mi empresa también es una mentirijilla, porque nadie se cree lo que dice una empresa de sus becarios, ni que cuando la gente se pone enferma en días estratégicos estén realmente enfermos, ni que los Reyes Magos existan o el ratoncito Pérez te deje dinero cuando se te cae un diente. Son cosas que se dicen pero que nadie cree. Todos sabemos que son mentira, pero que comparado con las grandes mentiras no lo parecen tanto.

Mis padres se han preocupado de darme una buena educación, eso si, católica. Me han enseñado que mentir es un pecado mortal. A pesar de eso he llegado a la conclusión de que quien no suelta de vez en cuando una mentirijilla es un idiota que no merece vivir. Eso si, hay que saber mentir y saber cuando mentir. Si ganas algo mintiendo puede merecer la pena. Si no merece la pena mejor no mentir.

Hay mentirijillas que merecen la pena y mentirijillas que no. Como en todos los aspectos de la vida es necesario poner en una balanza lo que se gana con la mentirijilla, las consecuencias de no mentir y las de mentir, tanto en el caso de ser descubierto como en el caso de salir impune. En la teoría es muy fácil, solo que en ocasiones las mentirijillas son esas cosas que dices sin pensar, por salir del paso, y porque no te pillen en un renuncio las tapas con otras mentirijillas y al final todo es una gran mentira.

Hay vienen las dobles y a veces incluso las triples vidas. Ese no es el plan, las mentirijillas de una en una. Hay que fijarse un tamaño máximo y una cantidad simultanea máxima de mentirijillas para tener las cosas dentro de alguna medida, porque como el rascar todo es empezar. Y eso que me siento mal cuando cuanto alguna, así que imagino como será el caso de otras personas con menos remordimientos.

En resumen, la suma del tamaño de todas las mentiras en un momento dado de tiempo no debe exceder un límite y además no debemos exceder cierta cantidad de mentiras. Digamos que hay mentiras de un punto, mentiras de dos y de tres y mentiras de cinco puntos. Yo me he puesto nunca más de cinco mentiras y no más de nueve puntos. Y a ser posible nunca una mentira de cinco puntos.

Aunque a efectos prácticos las mentiras de un punto no merecen la pena. Son aquellas que contamos para ser más atractivos a ojos de los demás, más interesantes que se descubren siempre por motivos triviales y encima quedas como una gran mentirosa. Claro, si mientes por nimiedades porque no mentir por otras cosas. Así que las mentiras de un punto descartadas. En cuanto a las de dos y a las de tres solo si son imprescindibles, si las posibilidades de que sean descubiertas es prácticamente nula y siempre para no hacer daño a los demás.

Bueno, creo que basta de mentirijillas por hoy. No voy a prometer ser buena (porque eso sería otra mentirijilla y ahora mismo estoy con el cupo cubierto) pero prometo no ser innecesariamente mala.

Y este ha sido el texto. Como me gusta mucho como me quedó quería compartirlo.

Un saludo.

lunes, 9 de junio de 2008

Rubén

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Después de hablar con mi padre ayer por la tarde necesitaba sacarme de dentro la angustia acumulada. La verdad es que nunca hay nada que me preocupe o me saque de mis casillas, solo mi padre tiene esa capacidad. Creo que ya estoy en camino de poder ignorarle.

Pensé que desvelar al mundo la situación me ayudaría a sobrellevarla, pero como apenas nadie lee este blog, no he recibido ni espero recibir ningún comentario, así que esto no me sirve de desahogo.

He hablado con algunas amigas, pero son más amigas a la hora de salir de fiesta o de desfasar que a la hora de la verdad. En cualquier caso se que puedo contar con Rubén "el friki".

El caso es que mi relación con él no es al uso. Normalmente nunca espero más allá de la segunda cita para para acostarme con los chicos que me gustan. Normalmente si ellos no avanzan hacia un contacto más intimo y sexual soy yo la que lo hace. Normalmente todos lo intentan. No obstante yo siempre les animo. Me gusta controlar la situación.

Cuando le atraje hacia mí lo hice con la intención de llevármelo al huerto. Eran varios los motivos. El primero una apuesta. El segundo un desafío personal: atraer a un chico tímido que no había salido a ligar. La verdad es que fue todo un éxito.

Nuestra situación actual es extraña. Quiero decir que entre nosotros dos no hay química, ni tampoco una amistad. No somos pareja, ni amantes, y quizá tampoco amigos. Tampoco tenemos nada en común, excepto el no tener nada en común. Somos de grupos sociales diferentes y nos movemos en círculos distintos. Normalmente a los que son como él le desagradan los que son como yo y viceversa. No es que nos desagrademos mutuamente. Estamos condicionados a rechazar a los que son de otra clase social.

El otro día estuve hablando con él de eso. Es muy gratificante hablar con él. No comparto muchas de sus opiniones pero al menos el se atreva a compartirlas conmigo, aunque nos ha costado cinco citas. Más que citas deberíamos llamarlo reuniones, o encuentros. De todas maneras le sigo encontrando algo tímido. Desconozco si es así siempre o si solo lo es en mi presencia.

Como colofón a esta entrada, que me ha quedado mucho más larga de lo que me gustaría solo me queda agradecerle que ayer viniera a estar un rato conmigo e intentar levantarme el ánimo a pesar de que hoy tuviera examen. Se que para el es un esfuerzo acercarse hasta Madrid. Espero que te haya salido bien.

domingo, 8 de junio de 2008

Discusion con mi padre

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Si ayer decía que podía trabajar en cualquiera de las empresas de mi padre hoy me ha llamado para hablar del tema. Quiere saber como me voy a ganar la vida ahora que no vivo bajo su techo.

Me recuerda que no tengo trabajo y que aunque tenga algunos ahorros no me van a durar eternamente. Me echó muchas cosas en cosas en cara, como que el siempre me ha dado todo lo que he querido y que yo nunca he querido seguir sus reglas.

Le he tenido que responder que no es fácil ser la niña florero de la que presumir delante de las visitas, tener que esforzarme para parecer perfecta y que no me tolerasen simples aprobados. Si no son sobresalientes entonces es como si fueran suspensos por lo que a él le concierne.

Creo que no me va a volver a hablar, pero la verdad es que no me importa demasiado ahora mismo. Me preocupan otras cosas, como los exámenes que me quedan.

Es un asco esto de no tener ordenador. Tengo todos los archivos en un disco duro externo que no puedo utilizar. y me duele la mano de escribir desde la PDA ya me extenderé más.

Hasta la siguiente entrada.

sábado, 7 de junio de 2008

Soy pija

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Aunque no quiera reconocerlos mis amigas dicen que soy pija. Solo porque visto ropas de marca, o porque he estudiado en colegios de pago y vivo en un barrio de clase alta mis conocidos opinan de esta manera.

No he elegido que mi padre sea un hombre de negocios muy próspero,que haya decidido educarme en un colegio de monjas, que mi madre y el estuvieran siempre de vacaciones y que me me enviaran a un internado suizo dos años.

Esto tiene sus ventajas y sus desventajas. Para empezar mi padre es un señor al que de niña solo veía en vacaciones. Desde luego tenía mucha más relación con el personal de servicio que con mi madre, aunque a ella le fastidie reconocerlo. Tengo amigos y conocidos en varios países,lo que es una ventaja a la hora de escoger donde ir de vacaciones, aunque no me gusta abusar de su hospitalidad, aunque tampoco me desagrada ser invitada. El haber estudiado en el extranjero me ha ayudado a que esté a punto de terminar la licenciatura en traducción e interpretación sin esfuerzo. Tendré trabajo asegurado en cualquiera de las empresas del grupo que dirige mi padre.

Por contra tendré a la gente siempre un poco en mi contra, porque creen que siempre he jugado con ventaja. Es cierto, conozco a amigos de amigos que tienen que trabajar para aportar dinero a casa y no pueden centrarse en sus estudios y que no han salido nunca al extranjero, porque no tienen para salir de vacaciones. Me dicen que soy una pija y que me lo han dado siempre todo hecho.

Por otra parte se que estoy capacitada para muchas cosas. Si quiero un trabajo elegiré uno en el que mis estudios me den una ventaja. Ya he estado de becaria en una editorial traduciendo textos. Cierto que puedo trabajar en alguna de las empresas en las que mi padre tiene intereses, pero aunque me seleccionaran sin saber de quien soy hija tarde o temprano se enterarían, y creo que no es agradable ser catalogada como "la hija del jefe" o "la hija del dueño" y que estoy ahí por eso.

Otro factor a tener en cuenta es que excepto cuando he estado en el extranjero nunca me he juntado con quien quería, sino con quien mis padres me juntaban. Desde chicos de "la Obra" de los que yo no quería saber nada a estirados que son calco de sus papas pero en miniatura.

Por suerte ahora que en cierto modo me he librado de mis padres y me he ido a vivir fuera de su techo seré como quiera ser, aunque en parte soy como me han enseñado.

Vacaciones de verano

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Aunque solo he hecho dos exámenes y he de decir que de momento me va bastante bien todavía no han salido las notas. Si finalizo los dos que me quedan y seré licenciada y me daré unas buenas vacaciones.

En el caso de que suspenda uno de ellos tampoco pasará nada y me daré unas buenas vacaciones.

Todavía no se donde voy a ir, porque tampoco se de cuanto dinero dispondré, puesto que tengo dinero pendiente de cobrar de algunos trabajos que he hecho pero no me han dicho cuando me van a pagar.


En cualquier caso espero que sea pronto.

martes, 3 de junio de 2008

Una tarde de biblioteca subida de tono (conclusión)

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Allí estaba yo en la biblioteca. Sentada delante de mis apuntes de alemán. El aire acondicionado de la biblioteca no funciona. El chico sentado frente a mi está acalorado. Se palpa tensión en el ambiente. El piensa que soy extranjera y piensa que no entiendo castellano. Anteriormente había estado hablando con su amigo sobre como me queda de ceñido el pantalón. Me mira descaradamente. Esta excitado.

Aunque queda poca tarde la biblioteca está llena de gente. Abrirá todo la noche. Es época de exámenes. Apoyo mi mi codo izquierdo sobre la mesa y sujeto mi cabeza que mira al cuaderno. Juego con mi cabello rubio. Paso una página. Acaricio de nuevo mi cabello. Tengo calor. Me despego la blusa del pecho. Miro con disimulo la reacción del chico sentado frente a mi. A la derecha tiene sentado otro estudiante que no se percata de lo que sucede. La persona que está sentada a mi izquierda también está muy ocupada en sus estudios.

Tengo una idea. Bajo mi mano debajo de la mesa acariciando mi cuerpo mientras le miro de reojo. Está excitado. Continuo deslizando mi mano por mi pierna. Me despojo de mi zapato derecho. Despacio muevo el pie hacia adelante. Se encuentra con su espinilla. Me mira sorprendido y va a decir algo. Acerco mi dedo índice a mis labios y le hago un gesto para que guarde silencio.

Deslizo mi pie suavemente acariciando su espinilla. Lo bajo hasta sus tobillos. Introduzco mi pie desnudo por debajo de la pernera de su pantalón, palpando primero el calcetín de hilo y después su piel hasta donde me deja subir su pantalón. Bajo de nuevo mi pie y acaricio su pierna por encima de su pantalón. Rozo la parte interior de su muslo hasta llegar a los testículos. Están duros. Estiro un poco más la pierna. Sopeso con cuidado el bulto que tengo bajo mi pie. Masajeo su pene suavemente con la planta. Procuro hacerlo despacio. Le miro a los ojos. Mi mano derecha acaricia la cara interior de mi muslo. Una manos temblorosas asen mi pie y lo acarician. Lo guían por el buen camino. La excitación es mutua. Los dedos de una de mis manos se esconden debajo de mi pantalón. Los de la otra mano bailan hasta desabrochar un botón de mi blusa.

Ayudada por sus manos ahora firmes acaricio sus genitales con mi pie. Estoy acalorada. Si no paro ahora tendré que ponerme a gemir. No quiero gemir. Se que su compañero está senado en la otra mesa. Mira hacia nosotros. No me importa. Muerdo mi labio inferior, pero dejo que mis dedos continúen explorando por debajo de pantalón en busca de la cueva mágica. Basta. Es demasiado. No aguanto más. Mi improvisado compañero de juegos eróticos tampoco aguanta más. Se le escapan algunos gemidos. Se acerca el bibliotecario que viene de cerrar el mostrador de préstamo. Mira directamente a mi cmpañero. Se imagina que hace cion la cabeza hechada hacia atrás y las dos manso en la entrepierna. Retiro el pie y saco mi mano. La sesión de estudio ha terminado. Me pongo mi zapato con disimulo, recojo el cuaderno y la carpeta y abandono el lugar.

lunes, 2 de junio de 2008

Una tarde de biblioteca subida de tono

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El jueves por la tarde volví a a biblioteca a estudiar. La verdad es que no necesito estudiar demasiado, solo mantener la calma y no dormirme en los laureles. Fui a la biblioteca porque mi compañero de piso, el se Sevilla, está toda la tarde allí y no le soporto mucho. El otro compañero esta semana trabaja de tarde así que tampoco le veo apenas.

Me gusta la biblioteca porque está cerca de casa, aunque estos días está muy llena. Como el jueves no llovía y hacía sol decidí llevar ropa de verano, aunque también llevé el impermeable por si acaso.

En la mesa de enfrente había sentado un chico moreno que no para ba de levantar la vista de sus apuntes fijando su vista en mi dirección. Realmente no se si me miraba a mi o si solo le interesaba mi escote. Estaba claro que era algo mío lo que le interesaba, puesto que detrás de mi solo había pared. También comentó algo entre susurros con su compañero de al lado.

El viernes también estaban allí. Me senté en el mismo sitio. También me miraba de reojo, unas veces con más disimulo que otro. Ya que era el centro de atención decidí actuar como tal. Si me había puesto la blusa naranja era por dos motivos. El primero es que fresca, ya que debajo del impermeable sudo un montón y además lso ratos que sale el sor hace mucho calor. EL segundo motivo es lucir canalillo. Para que nos vamos a engañar. Estoy muy contenta con los pechos que em ha dado Dios y que me he esforzado en conservar. Nunca estarán mejor, así que mejor lucirlos ahora que están turgentes que luego cuando estén caídos y pellejos.

Quería saber si realmente me prestaba tanta atención como el día anterior, así que decidí salir de la zona de estudio para ir a coger tomar aire, y de paso observar si me seguían con la mirada o algo. Y si, me seguían con la mirada. De hecho el chico de ayer creo que comentó con su compañero algo de mi culo, aunque me resistí a observar y fingí que no prestaba atención.

Volví con una chocolatina de la máquina de vending y volví al estudio. De vez en cuando los chicos me miraban. AL cabo de un rato una chica que estaban sentada delante de mi en mi mesa se levantó y se marchó. Lógico, es viernes y no todo en la vida es estudiar.

Ni corto ni perezoso el chico que me miraba más lascivamente se levantó de su sitio y se sentó en el que había quedado libre, justo delante de mi. Al principio le ignoré un buen rato. Cambié de asignatura y me puse a leer el cuaderno de alemán.

La verdad es que no me molestan especialmente esta clase de acosadores. Se que les puedo manejar más o menos como quiera. Apoyé el codo izquierda en la mesa mientras pasaba páginas con la mano derecha y entre tanto me tocaba el pelo. Tras pasar tres páginas comencé a acariciar mis labios con la lengua. El muchacho, que debía ser de mi edad o un poco más mayor se estaba volviendo loco. Al cabo de unos minutos me levanté. Fuí al baño un momento. Antes d salir del servicio escuche a dos personas hablando. Eran el chico, que no estaba estudiando nada precisamente y su amigo que o se creía lo que le estaba contando. Esperé para escuchar que contaban antes de salir del baño, pero se iban a dar cuenta de mi presencia, así que caminé como si nada de vuelta a la sala de estudio.

Continuaron hablando mientras caminaba por delante de ellos mientras me seguían con la mirada. No se si pensaban que no entendía nada de castellano porque no se cortaba el menda a la hora de decirle a su amigo que pensaba que me había masturbado en la sala de estudio. Lo cierto es que el que se moría de ganas de masturbarse era él.

Entré de nuevo en la sala de lectura y ellos entraron al instante.