Después de no ver a Rubén en toda la semana porque está hace jornada completa de biblioteca ante la proximidad de los exámenes, el viernes me llamó para decirme que había terminado la última práctica de la carrera.
Aprovechando lo coyuntura aprovechamos para ir a la verbena de San Isidro, a la que nunca había ido y que ha sido bastante decepcionante. Excepto por unas rosquillas muy ricas no hay nada especial o que merezca la pena.
El sábado fuimos por la mañana al museo de Ciencias Naturales. En la entrada le saludaron por su nombre y nos dejaron pasar gratis (que nivel). Después vi un letrero en el que informaba que al estar de reparaciones el museo y haber exposiciones cerradas la entrada era gratis. menudo fiasco, yo que pensé que tenía enchufe...
Paseamos por el jardín de piedras y se sabía los nombres de todas. Aunque pensándolo bien su especialidad es geofísica, y además le apasionan las piedras, por lo que no es tan raro que las conozca todas. Después paseamos viendo las colecciones del museo, pero el Gabinete Real, que es la zona donde esta la colección más conocida (la de los dinosaurios) estaba cerrada por las obras. Es una pena, porque me apetecía ver los dinosaurios.
Sin embargo había una colección temporal sobre meteoritos o otra muy impresionante sobre animales que existen en la actualidad y ya existían hace millones de años. Los peces jurásicos me impresionaron bastante.
Al final me enteré que uno de sus profesores de la universidad es colaborador del museo y que otro de sus compañeros está haciendo prácticas en él, por lo que si que tiene enchufe. :-)
Después me fuimos a comer con mis padres, quienes aún no conocían a Rubén. La cosa no fue del todo mal, para lo que yo esperaba, porque Rubén sintió que fue un desastre. Mi padre se limitó a ignorar su presencia y mi madre comenzó a hacerme preguntas sobre él que él mismo podía contestar, pero mi madre se negaba a que fuera él quien contestara.
Hacia el final de la comida mi madre ya le hacía las preguntas a él directamente y mi padre no se esforzaba en mirar hacia otro lado, aunque no le dirigió la palabra. Ellos son así. Es su manera de poner a prueba a mis parejas. Si no logran que capte el mensaje de que el no pinta nada en esa casa o capta el mensaje pero se niega a dejarse intimidar terminan por aceptarle.
Lo han hecho siempre con todos mis novios, y yo la verdad es que ya paso de advertirselo, porque es peor, ya que se niegan a conocer a mis padres sí saben que vana ser examinados de esa manera. Además me sirve para ver como reacciona en situaciones incómodas, aunque no me hace falta, ya que le he puesto muchas veces en aprietos o situaciones incómodas solo para ver como reacciona, y siempre lo ha hecho de manera satisfactoria para mí. Algún día tengo que hablar de lo que hacía para intentar cabrearle.
Al final Rubén pasó la prueba, pero eso para él no es difícil, ya que es casi imposible cabrearlo. Es demasiado manso y paciente y eso a veces me desespera. Casi siempre tengo que llevar siempre la iniciativa, por eso he aceptado ir al museo con él.
Lo que no sé es si contarle que mis padres siempre ponen una segunda prueba a todas mis parejas, aunque prefieren hacerlo durante las cenas. Ellos lo llaman "la prueba de fuego definitiva" yo lo llamo "ser unas malas personas para quienes no hay ninguna persona lo suficientemente buena para mi excepto quienes me elijen ellos". No obstante también la superará sin problemas, espero, ya que le he estado preparando sin que se de cuenta.
De momento ya he escrito mucho por hoy, mañana más.
domingo, 17 de mayo de 2009
Visita al museo de Ciencias Naturales y comida con mis padres.
Trata sobre: ciencias, citas, comida, curiosidad, estudio, mi familia, museo, odio
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2 comentarios:
Ahí ese muchacho con dos pelotas aguantando el envite paterno!
Supongo que son procesos por los que todas las parejas deben pasar tarde o temprano, peor lo tengo yo, que la presentación oficial es en una boda y aún no tengo traje xD
Un beso y me alegro que te vayan bien las cosas ^^
Pobre! Pero bueno es ley de vida. Está bien que le vayas preparando subliminalmente para la batalla final! Si es que las mujeres tenéis mucha mano izquierda...
Un saludo!
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