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lunes, 31 de mayo de 2010

Se abre la veda de caza

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Mi familia siempre ha sido de lujos caros y costumbres señoriales. Siempre les ha gustado participar en eventos "deportivos" como la caza o ir al hipódromo y siempre han tenido coto y un establo alquilado o un caballo patrocinado.

A mi sin embargo nunca me han gustado esas actividades. Por una parte porque las mujeres teníamos prohibidas esas actividades de hombres en las que la mayoría de nosotras quiere verse incluida, a mi sin embargo no me ha gustado nunca y siempre he preferido otras actividades para hacer en el monte como ejemplo un pícnic, aunque mi familia lo considerase vulgar.

Sin embargo ahora se abre otra veda de caza diferente. Haberme separado de mi pareja ha sido el pistoletazo de familia para el comienzo del cortejo. Tengo varias llamadas y mensajes de conocidos que desean acostarse conmigo, ser mi pareja o ambas cosas. En este momento no estoy receptiva pero si están dispuestos a intentar cazarme o a tirar la caña para ver si hay suerte tendré que hacer un manual práctico para que al menos superen la primera fase del cortejo antes de que les rechace.

Besos.

jueves, 3 de julio de 2008

Sexo, amor y amistad,no en ese orden necesariamente

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Repasando en como mi compañero de piso me mira llego a las reflexiones de las que voy a excribir en esta entrada.

Chicos me he acostado con muchos. Durante ciertas etapas de mi adolescencia y post-adolescencia yo creo que me he acostado casi con cualquiera de mi edad y un poco más mayores. Normalmente he buscado sexo sin complicaciones ni compromisos posteriores.

Esto me lleva a reflexionar y a buscar un criterio, porque sexo,amor y amistan no se si son incompatibles, pero estoy segura que no son fácilmente compatibles. me explico mejor ahora. tengo un amigo varón,con el que me llevo muy bien. Entre ambos hay cierto roce. Hacemos chistes, quedamos a menudo, llevamos mucho tiempo viéndonos y entre nosotros existe cierta confianza. Cuando digo que existe confianza me refiero a mucha confianza.

Como nos vemos con bastante frecuencia en ocasiones se dan ciertas situaciones con cierta tensión sexual. Al final presas del morbo o de la tentación nos tocamos, nos besamos y finalmente una cosa lleva a la otra. Siempre es así, puedo parar, pero si paras cuando la otra persona tiene ganas resulta que una es una calientabraguetas. No es que no haya sido una calientabraguetas incosncientemente (y conscientemente) en alguna ocasión, pero no es una etiqueta que a una chica le guste llevar.

Asñi que al final termino acostándome con un amigo, y la próxima vez que quedamos para algo se crea cierta expectativa y si no nos acostamos pues esa expectativa no se ve satisfecha y es fustrante. Así que al final pasamos de ser amigos que hacen cosas juntas a amigos que solo quedan para tener sexo entre ellos. Si, hacemos otras cosas, vamso al cine o a cenar, pero sabemos que solo son preeliminares para un sexo sin ellos. En ciero modo retrasamos el momento todo lo posible para que luego sea más maravilloso, pero desgraciadamente se convierte en rutinario. Al final pasamos semanas sin hablar entre nosotros y solo nos llamamos cuando uno de los dos tiene ganas de sexo, lo que convierte la relación el algo puramente sexual donde no cabe la amistad.

Por eso he decidodo no acostarme con los que considero mis amigos, ya que cuando el sexo se interpone la amistad desaparece. Creo que amigos varones ahora mismo solo puedo hablar de uno que encaje en esa categoría. Si, ya se que he dicho de Rubén que no es mi amigo, pero a alguien que solo es un conocido no se le llama voluntariamente para preguntarle si está disponible para comer.

Y si, en ocasiones me he sentido tentada de comerle la boca o algo más, pero me he aguantado y le he dado un casto beso en la mejilla o en la frento como despedida. Supongo que él si pensará que soy un poco calientabraguetas, pero prefiero que piense eso que estropear mi relación con el convirtiéndola en algo rutinario y aburrido por culpa del sexo, que ahora que lo pienso no se que culpa tendrá si no tiene responsabilidad moral, solo la tienen las personas.

En cuanto al amor ya trataré más profundamente el tema más adelante.

Besos (castos) a todos.

sábado, 28 de junio de 2008

Comiendo en buena compañía

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Aprovechando que el jueves tenía que ir al campus a hacer una gestión llamé al Friki por si iba a pasar por el allí ese día, a mirar las notas a alguna revisión de examen o a lo que fuera.

Para mi se ha quedado con ese apodo. No le llamo así delante suyo, pero ha pasado de ser algo peyorativo a ser algo cariñoso, dentro de lo que cabe.

Me dijo que estaba en trabajando en el laboratorio y que salía a las siete. Perfecto podíamos quedar para comer... sí él quería, claro. Y quería. Aunque a veces pienso que soy un poco manípuladora y que la gente hace las cosas porque yo quiero. Él tenía un tupperware con comida casera, pero prefería comer acompañado, o al menos el es lo que ha dicho.

La comida en el comedor de la facultad de físicas no es que sea nada del otro mundo. Yo no la conocía porque solo voy al campus a una asignatura de libre elección y a alguna gestión de la universidad, pues mi escuela está en la otra punta de la provincia.

La comida no estuvo mal. La verdad es que para ser un comedor universitario es hasta buena. Aunque la comida nunca importa demasiado si la compañía no es buena. Estoy un poco cansada de que el friki sea tan cortado. No se si solo es así de cortado cuando estoy yo o siempre. Poco a pocoa le voy sacando cosas, aunque la voz cantante siempre la llevo yo.

Las conversaciones aunque interesates siguen siempre la misma estructura. Primero le cuento algo de mi, para ver si se anima y me cuenta algo suyo. Como no suele funcionar pues le pregunto yo por algo suyo relacionado.

Así he descubierto varias cosas suyas, como que los sábados hace baile de salón, que no es que tenga nada de malo, solo que es extraño. No me lo hubiera imaginado, al ser un poco panzón le imaginaba más bien torpe, pero igual me sorprendo. Tampoco ha dicho que sea Fred Aster, simplemente que practica baile. Me muero de ganas de verle bailar. Si lo hace mál prometo no reírme.

Bueno, creo que ya he dibagado mucho, lo que quería decir es que esta vez ha sido especial porque ha sido espontaneo. No se si asustarme o alegrarme. Creo que se podría decir que ya somos amigos, aunque no se como ve el nuestra ralación. La próxima vez que le vea se lo pregunto.

sábado, 5 de abril de 2008

Saliendo de caza

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Es bien sabido que excepto honrosas excepciones los depredadores cazan en manada y yo me considero una depredadora. Utilizo a los hombres, disfruto de ellos y los desecho. Si alguna amiga me pregunta mi posición es clara: "Los hombres son como los pedos, te los tiras cuando quieres".

Y allí estábamos las tres, Marisa, Vero y yo en una discoteca de moda de la ciudad a la que vamos de vez en cuando. Ya llevábamos un par de copas cada una y Marisa iba a soltar una de sus frases que empiezan por ¿A que ninguna se atreve...? Pero ya estaba cansada de apuestas por esta semana. Aunque en la última me había dejado ganar no iba a hacerlo todo por una apuesta, porque aunque gano casi siempre alguna de estas veces me tiraré por un puente con tal de ganar.

Y es que en el fondo aunque Marisita la niña buena finja que se escandaliza cuando hago algo atrevido que propone ella, en el fondo es más mala que el veneno caducado y sabe manipular a las personas y malmeterles y para eso hay que conocerlas. Y sabe que todo lo que sea "tirarse" a alguien me gusta y que además disfruto con los desafíos, así que por eso lo de tirarse lo de un puente y que yo pueda decir que si.

Y ahí estábamos nosotras, vestidas con el uniforme oficial de devora hombres federadas en un garito lleno de varones. Normalmente se me acercan muchos chicos a bailar "y algo más", aunque lo del algo más nunca lo dicen. Normalmente los más lanzados van de latin-lovers prepotentes, pero en el fondo quien decide soy yo. Todos van vestidos del mismo modo, con camisa de marca, zapatos y mucha actitud chulesca.

Creen que ese método les funciona. Realmente no es así. Lo que sucede es que yo quiero elegir, y para eso tengo que examinar el catálogo. Y claro, si quieren ser los elegidos tendrán que destacar de alguna manera. Pero ahí se equivocan. Esta noche me apetece acción y me apetece la iniciativa.

En un rincón había tres frikis, típicos inadaptados sociales con problemas para relacionarse con gente de fuera de su círculo. Quizás le haya juzgado muy duramente y demasiado pronto, pero no encajaban con el entorno ni con el ambiente del lugar. Ni sus pintas, ni su actitud ni su indumentaria. Dos de ellos llevaban melenas y gafas y el otro con barbas largas y pelo corto. Estaban charlando animados y de vez en cuando miraban a nuestra posición, y a otras. Ahí estaba mi reto. Un chico difícil, un desafío, sin ninguna apuesta por en medio y sin el suficiente alcohol todavía para que este actuara por mi. "Chicas no me esperéis" dije a Vero mientras tomaba posición cerca del grupo de chicos.

Había que esperar la oportunidad, aunque no demasiado. Cualquiera de los tres me venía bien. Pero si uso su técnica, que consiste en esperar a la persona adecuada tampoco es la más apropiada para la situación, pues si ambos esperamos nadie. Tampoco es que no me atreva a entrar a tres chicos de aproximadamente mi edad, y menos pudiendo contar con apoyo logístico, es más si quisiera estoy segura que me podría enrollar con los tres, aunque puede suponer peligros que no me apetece correr (hoy).

Era mi noche de suerte. Uno de ellos se separó del grupo y se dirigió hacia los cuartos de baño. Incauto, mucha necesidad tiene que tener, porque aquello es insalubre al máximo. En fin, la situación era esa. Si me daba prisa estaba en posición de interceptar su trayectoria. Cuando confirmé que su ruta definitiva era hacia el WC tomé el mismo camino y le esperé fuera.

Una vez salió del era el momento de atacar. El problema con los frikis es que se pueden asustar fácilmente. Pueden estar meses masturbándose pensando en cierta mujer y cuando ella les aborda tener miedo y querer desaparecer.

Allí estaba yo, cortándole el paso en el pasillo del baño. Se vio acorralado e hizo un amago de recular. Le miré a los ojos directamente. Apartó la mirada. Había que saltar ya a la yugular. A fin de cuentas soy una depredadora. "He observado que me estabas mirando antes". (Lo cual no es falso). "Así que si quieres decirme algo sin que se entere nadie esta es tu oportunidad". Parecía que le había asustado, aunque no obstante estaba acorralado y bajaba la mirada, pero no buscando mis escote, sino evitando mi mirada. Lentamente levanto la cabeza recorriéndome con la vista. Quizá no se creyera que una chica guapa estuviera interesada en él, o debía pensar que era una broma pesada o algo así, aunque se equivocaba.

"Dime como te llamas". "Rubén", me contestó. "Vámonos a hablar a un sitio en el que haya menos ruido" le dije sonriendo mientras le tomaba de la mano y le arrastraba hacia la salida de emergencia del final del pasillo. El no puso ninguna objeción y se dejó arrastrar.

Una vez fuera crucé la calle y me senté sobre un murete de piedra que hay enfrente donde se suelen juntar los botelloneros antes de entrar a local, aunque hoy no había nadie así que era nuestro el sitio. El se acercó caminando hasta donde yo estaba y se sentó a mi izquierda. Allí estuvimos hablando un rato sobre él y sobre mi por encima. Al final nos dimos el messenger y quedamos para otro momento. Un beso en la mejilla y hasta luego. Si no me acosté con el fue porque no me apetecía llevarle a casa porque están mis padres y porque tampoco me apetecía ir a la suya. Aunque ya he practicado sexo en lugares públicos en el pasado me e prometido que este año me quitaba y de momento voy por el buen camino.


Así que ya sabéis chicas, si queréis liaros con un friki solo hay que separarlo de su grupo de amigos y lo demás es como siempre, excepto que se asustan fácilmente, por eso es mejor hacer la maniobra de aproximación en un espacio reducido donde interponiéndote entre él y la salida, es decir, una misma.

Si, se que os lo estáis pensando, he cazado una presa y no me la he comido. Solo un casto beso en la mejilla y conversación inocente. Ni siquiera he apoyado la mano "accidentalmente" en su entrepierna. Es difícil contenerme, pero lo he conseguido. Un poco de conversación inteligente de vez en cuando siempre es de agradecer. Además seguro que me pongo en contacto de nuevo con él. No se trata de ir por la dejando a todos los chicos con dolor de testículos.