Querido diario:
Esta semana ha estado llena de contrastes. ¿Está mal sentirse mejor con la familia de tu pareja que con la tuya propia? Mejor cuento como han sido estos días y que cada uno decida lo que considere. No seré parcial, ya que este es mi diario y las cosas las escribo como las veo y las siento, y no puedo tener un punto de vista que no sea el mío.
El día previo a Nochevieja ha sido uno de los mejores días de mi vida reciente. La familia de Rubén es agradabilísima y me lo pasé muy bien con ellos. Incluso su estúpido hermanastro que creo que me odia se portó bien conmigo. El día de Nochevieja fue un poco más tenso. Los preparativos para que la cena fuera perfecta fueron excesivos. Tenían puestas demasiadas expectativas en agradarme, como si no fuera suficiente haber pasado el día previo con ellos. Poder estar a solas con mi suegra mientras hacíamos la compra. Suegra es una palabra que me resulta horrible, pero es un término que la define como algo mío y no algo de mi marido. Por la tarde aproveché para estar un rato a solas con la hermana de Rubén. Cuñada tambíen me ha parecido una palabra fea, prefiero llamarla Raquel.
Para mi estos momentos siempre han sido un poco tensos. Seguramente es debido a que soy hija única. No tengo hermanos y cuando voy a visitar a mis primos, que son un montón, siempre paso situaciones muy tensas. Mi familia es muy estirada, pero siempre se están increpando y lanzando indirectas, restregándose cosas a la cara, y yo al no tener hermanos siempre estoy en minoría.
El día ventaseis fuimos a Valladolid a visitar a la familia de mi madre. El contraste no podía ser peor. Mi prima Isabel, que tiene un año menos que yo se ha emparejado con un chico con el que me lié durante unas fiestas. Prefiero no hablar mucho del tema, pero me lié con todos los de su pandilla, no a la vez, obviamente, pero tenía que sacarlo a la luz. Mis tías me odian, a raíz de lo que sucedió con la herencia de la abuela. Todavía no se pueden creer que ella me favoreciera a mi por encima de ellas o de sus hijas. Y eso que no saben que la abuela escondió parte del dinero fingiendo algunas inversiones ruinosas para guardarlo y poder entregármelo sin declararlo en la herencia. No entienden que incluso viviendo en el extranjero la he visitado más y he tenido más relación con ella que sus hijas y nietas que viven en la misma ciudad.
Rubén tampoco les cae bien. Dicen que no me conviene, que es un fracasado y que además es un gordo bola de sebo. Se equivocan, claro, pero para ellas el no pescar al hijo de algún pez gordo de una asociación patronal o un cachorro del partido es haber errado el matrimonio. A mi me da lo mismo, el título nobiliario era de mi abuelo y no es mi rama de la familia la que lo ha heredado, y por otra parte los títulos no hacen que una persona sea de mejor o peor calidad. Si se pudiera cuantificar numéricamente la excelencia de las familias la de Rubén estaría varios órdenes de magnitud por encima de la mía. Mi marido estaría varios ordenes de magnitud por encima de los de mis primas.
A mi madre no le termina de gustar mi marido, hubiera preferido otro más tradicional o con otras aspiraciones, pero al menos le respeta. Ella me quiere y comprende que yo deseo estar con él, así que su posición es que si él no me hace daño y somos felices juntos ella nos da su apoyo. Creo que incluso le aprecia más de lo que expresa, ya que mi madre no es muy dada a expresar su opinión ni sus sentimientos, pero me consta que piensa, que siente y que además comprende a quienes dedican su vida a adquirir conocimiento en lugar de tener como objetivo último el lucrarse.
La estancia en Valladolid acabó de manera brusca. Fue una situación muy incómoda en la que mi madre se peleó con sus hermanas, creo que a causa de algo que dijeron de Rubén o de mi. Esa discusión acabó con un portazo y Rubén, mi madre y yo volviendo a Madrid en el tren de manera improvisada. Nunca había visto a mi madre perder los papeles y creo que es algo que jamás lo volveré a ver. Desconozco que otras diferencias tiene con sus hermanas, pero parece que no se van a volver a hablar en la vida.
Lamento haber ido a Valladolid con mi madre y mi marido para visitar a la familia. Yo sólo quería compartir tiempo con mi madre. Afortunadamente hemos podido compartir tiempo en Madrid.
Mañana viajaré con Rubén a Zurich, a visitar a Hans y Heidi y además acudiremos a una fiesta de Nochevieja que da Martin. Seguro que lo pasamos bien.
domingo, 29 de diciembre de 2013
Dos familias distintas
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miércoles, 1 de febrero de 2012
No pienso avergonzarme por ser rica
2 comentariosRecientemente he sido testigo de algunas situaciones muy desagradables. Parece ser que en este país si tienes un trabajo eres el enemigo a abatir, el cerdo traidor que ha cometido un acto horrible de traición, un sucio desertor que se ha vendido al cambio de un salario que le regalan. Es cierto que la situación laboral es muy complicada, pero cuando alguien se queda de que le han empeñados sus condiciones no es necesario que os tienes a su yugular. Los profesores tienen que hacer más horas, el personal sanitario también tiene que trabajar más horas, muchos funcionarios tienen que trabajar más horas... y todo eso se ha decidido de forma unilateral, sin ofrecerles nada a cambio. Esto no debería ser así. Mi novio no debería trabajar en una consultora, en la que no se cumple el convenio, pero es así en todas y no hay más alternativa. "Esto es lo que hay", "Si no te gusta ya sabes donde está la puerta", "es esto o la cola del paro"... son cosas que oye a diario. Todo porque han renovado con el cliente, una gran multinacional, por la mitad del precio. Así que no creo que deba avergonzarme por ser rica, o por tener trabajo. Los dos primeros millones se estos sí que me los regalaron, bueno, en realidad fueron una herencia porque mi familia es rica. Con respecto a los otros seis restantes uno es beneficio de mi trabajo y los otros cinco son producto de la especulación. Y lo digo sin pelos en la lengua. ¿Por qué? Porque si pudieras hubieras hecho lo mismo y lo sabéis. Cansada he estado de ver como la gente intentaba vender su piso viejo para comprarse uno nuevo y además intenta ganar dinero en la misma operación. Ahora os fastidiais. Simple y claro. Mo haber ido a votar en masa a quien ha permitido que los ricos paguen menos impuestos y puedan ser cada vez más ricos porque pueden especular sin apenas control. Además, ya nací en una familia rica. Avergonzarse de eso es como avergonzarse de ser blanco o negro por haber nacido en una familia blanca o negra. De mientras que se avergüenzan otros que desean el mal a aquellos que todavía tienen algo. Es como si en un edificio han violado a todas las mujeres excepto a una y las demás víctimas en lugar de aceptar la ayuda de la única que no lo ha sido y que ni le va ni le viene porque parece que el violador ha dejado de actuar exigen que ella también sea violada porque es lo justo. Pensadlo.
