Durante las elecciones estaba fuera de España. Tranquilo, que sin votar no me he quedado, porque como viajo tanto he sido previsora y solicité mi voto por correo. ¿A quén he votado? Eso no te lo voy a contar ni a ti, querido diario. Por una parte tenía la opinión dividida. Sé que quienes estaban en el gobierno no se merecen gobernar, por otra parte son los mismos que han permitido que mi patrimonio se duplique en menos de dos años, que son los partidos A y B.
A y B tienen una base de votantes bastante grande, y luego un número de votantes que vota a A si A está en el gobierno y cree que la situación es buena y a B si cree que la situación es mala y son quienes en cada comicio dan las elecciones alternativamente a A o a B, sin ser más críticos que eso. Por lo menos no son siempre los que votan a A o a B siempre al mismo. Se consideran inteligentes por cambiar su voto. Consideran que su voto es útil, cuando si se examina la situación siempre es cosa de la acción conjunta de A y B. Por eso he probado a cambiar y no he votado a A y tampoco he votado a B. Hay muchos que no se han sumado al cambio, pero aunque B ha ganado con mayoría absoluta lo ha hecho con menos votos con los que gobernó A por mayoría simple. Sospecho que eso es causa de que la gente está cabreada con A, pero algunos de esos que han retirado su voto a A no han votado a B y por lo menos es el comienzo de algo.
Ahora si el presentador me pregunta si prefiero lo que hay detrás de la puerta número uno, de la puerta número tres prefiero elegir la puerta del estudio y marcharme a otro lugar. Porque en la vida existen más opciones que elegir A o B, especialmente cuando sabes que te vas a encontrar detrás de la puerta. Te puedes equivocar, pero será un error del que se aprende algo.
jueves, 1 de diciembre de 2011
¿La puerta número uno, la puerta número dos, o la puerta número tres? Mejor apagar la televisión
0 comentariosTrata sobre: elecciones, mi opinión, política
jueves, 7 de enero de 2010
Por el derecho a vivir sin angustia
2 comentariosHay algunas cosas que me parecen vergonzosas. Una de ellas son las mujeres que se supeditan a lo que quieren sus novios, maridos, padres o esposos de tal manera que piensan y actúan como ellos quieren que ellas hagan y además obligan a otras mujeres a actuar de esa manera.
Esta el caso por ejemplo de la mujer maltratada emocionalmente que pide ayuda a otra mujer y esta le dice que debe aguantar porque es su obligación satisfacer y atender a su marido.
Esta el caso de las mujeres activistas radicales antiaborto que trabajan activamente en hacer sentirse culpables a las mujeres tan desesperadas como para tomar una medida así de drástica. El aborto existe, no es algo agradable ni placentero y no se hace por afición, parece que estas mujeres no se han enterado, pero hoy es un buen día para recordar lo que pienso y lo que no pienso acerca del aborto.
Cuando tener un hijo va a suponer una terrible desgracia para la madre hasta tal punto en el que ella preferiría estar muerta y no ve posibilidad de salir de esa situación tiene dos opciones, una de ellas es suicidarse, por lo que ni ella ni su futuro hijo vivirán. Otra casi igual de drástica es no tener ese hijo, con lo que ella seguiría viva, aunque su futuro hijo no lo hará y no se pierde una vida y una futura vida, sino sólo la futura, auqnue seguramente a esa mujer le pese su decisión durante toda su vida.
La solución no es culpabilizarla y hacer que desee que en lugar de plantearse abortar se quiera suicidar, eso no es el derecho a la vida. La solución es asistencia social para ayudar a esa mujer a salir de una vida en la que sí tiene un hijo se enfrenta a morirse de hambre (y que su hijo se muera con ella), a sufrir la ira de otras personas a que la maten o a la situación esa que es tan terrible como para haberse planteado el aborto. De esta manera puede tener su hijo y quedárselo o entregarlo en adopción si no puede cuidar de él.
No comprendo como hay mujeres que no entiendes esto tan sencillo. No quiero decir que las mujeres tengan que estar siempre de lado de las mujeres y los hombres de lado de los hombres, las personas deberían estar de lado de la persona que confía en ellas y les pide ayuda.
Trata sobre: aborto, mi opinión, mujeres, vida
domingo, 6 de julio de 2008
Igualdad de derechos de hombres y mujeres ¿por ley?
2 comentariosBuenas noches. El tema que voy a tratar en esta ocasión puede generar controversia. Se está hablando mucho del tema y tiene múltiples enfoques.
No voy a intentar ser imparcial, porque tengo mi opinión y mi punto de vista. Puedo intentar no ser radical e intento amoldarme (o al menos comprender) las opiniones de otros para tener un punto de vista más global.
Por una parte este tema es demasiado extenso para una entrada. Solo meternos en antecedentes podría llevar horas. Además tampoco quiero dedicar varias entradas a poner enlaces (a sitios que además no me los devolverán, pero eso no es lo que importa).
Para llegar a la situación actual hay que hacer una reflexión histórica.
1.- Por una parte existió una revolución obrera, en la que los trabajadores lucharon por obtener derechos laborales y no ser cuasi-esclavos.
2.- Por otra parte existía un movimiento feminista en el que las mujeres intentaban dejar de ser unas esclavas de una sociedad machista en las que como trabajadoras estaban peor consideradas que los varones y además tenían la obligación de mantener el hogar y hacer todas las tareas comunes.
Las clases sociales se ha difuminado y con ellas el movimiento obrero. Los trabajadores han visto la mayoría de sus reivindicaciones históricas satisfechas. Quien más o quien menos puede darse de alta como autónomo o comprar una casa. Bueno, las viviendas han subido mucho, pero eso es porque se vendían, así que se podían comprar casas.
El estilo de vida actual y las leyes que han permitido dar préstamos a todo el mundo y que la gente se hipoteque han propiciado el cambio. Las mujeres han continuado por su lucha y pueden estar en sectores donde antes era imposible. Así por ejemplo algunas multinacionales importantes tienen a mujeres en algunos de los puestos más altos de la escala directiva.
Estas mujeres han llegado a sus puestos por méritos propios, sin que una ley diga que en cada puesto tiene que haber la misma cantidad de mujeres que de hombres. Han trabajado en un puesto típicamente masculino. Algunas de ellas pueden ser en España Amparo Moraleda o Rosa María García en el sector tecnológico, auqnue supongo que en otros sectores también las hay.
En el sistema capitalista, que es en el que nos desemvolvemos para bien o para mal se valora a la gente no por su capital o por el dinero que tenga sino por su capacidad de producir nuevo capital. Independientemente de ser haber nacido con vagina o con pene y testículos lo que se valora, en un puesto de dirección, es la capacidad para dirigir el nogocio de la mejor manera posible.
Las personas que valen son capaces de convencer a un selecionador, responsable en primera instancia de su incorporación a un nuevo puesto, que son personas capaces y las mñas apropiadas que se pueden en contrar. En última instancia también pueden ser capaces de demostrar que los otros candidatos no son personas apropiadas o lo sn en menor medida.
En esta sociedad con los límites en las clases tan difusos la ventaja inicial que puede suponer haber nacido en una familia de clase acomodada es menos significativa que en cualquier momento anterior de la historia.
Al final los mediocres están abajo y los que valen estñan arriba. Es cierto. Hay gente que parte con ventaja, pero en lso puestos superiores cada vez hay más mujeres. Eso no significa que sean peores o mejores. Sino que a las que soin válidas se las empieza a tener en consideración. Es como la política de la edad media.
Las cortesanas valiosas se quedaban solteras para que se quedaran y puediran ejerecer sus servicios. Las que no eran útiles las casaban con alguien de fuera y se desprendían de ella, además de aumentar el prestigio de la familia por casar a sus hijas. Crudo pero cierto.
Y despues de este repaso histórico volvemos al meollo. EL movimiento feminista ha conseguido sus objetivos. Las mujeres estamos en todas partes y lo hemos conseguido en una sociedad desfavorable. Una ley que favorezca a un colectivo determinado no solo no es justa sino que es injusta para todo el mundo, incluso para el colectivo al que favorece. Solo sirve en el casod e auténticos desvalidos.
Yo no quiero ser contratada en un puesto por ser mujer. Lo quiero ser por mi valía. Que exista el mismo número de hombres que de mujeres en un cargo, o que exista solo uno más de alguno de los dos sexos estlña bién si han sido elegidos por su capacidad. Me gusta que la gente capaz estñe en puestos donde demostrar lo que vale. No haya idiotas con libertad de cátedra o negligentes en puestos de responsabilidad.
Hace más daño una ley de paridad que lo que ayuda. Vamos a pasar de una situación en la que a las mujeres nos tenía en cuenta por ser mujeres a una situación en la que la gente va a pensar que se nos tiene en más consideración precisamente por ser especímenes doble x.
Evidentemente los hombres y las mujeres no somos iguales. En situaciones límite donde la geneética influya, como en el deporte de alta competición deberña seguir habiedo competiciones separadas para hombres y mujeres.
En otras cosas me parece bien que haya igualdad, por ejemplo las bajas por paternidad. Pero mucho tiene que cambiar la moral actual para que sea el varón el que deje varios meses su trabajo con lo que conlleba para cuidar a su hijo casi recién nacido. Ademñas los compañeros de trabajo ven como un vago o un morrazo al hombre que se coje la baja por paternidad. Pero de biberones, nanas y pañales se puede ocupar cualquiera que tenga dos manos.
En fin y para abreviar. La igualdad en algunos aspectos donde es posible (en otros es un absurdo me parece bien) así como las medidas legales que la permitan (no que la fomenten). La paridad por ley me parece un absurdo, del que se habla para no hablar de los problemas de verdad.
Espero que si habeis leído hasta aquí se os haya hecho ameno al menos.
¿Y vosotros que opinais al respecto?
Trata sobre: hombres, igualdad, mi opinión, mujeres, paridad
miércoles, 11 de junio de 2008
Mentirijillas
3 comentariosEl texto que sigue a continuación lo escribí en a la vuelta de Semana Santa, que la pasé de vacaciones en Suiza uno de mis mejores amigos del internado.
Hoy ha sido un día relativamente normal. Parece que a la gente ya se ha aburrido de contar historias de la Semana Santa, aunque yo no he podido presumir porque se supone que estaba mala. Si, lo sé. Es una mentira. Pero no todas las mentiras son malas. Más bien ha sido una mentirijilla. No me gusta decirlas. Es más, me siento incómoda cuando digo alguna. Siendo sinceros puedo decir que me he escaqueado un día del trabajo, peor no soy la única.
Misteriosamente hay gente que sistemáticamente se pone enferma el día que se tiene que incorporar a trabajar, o el día antes de irse de vacaciones, o cosas así. De esta manera empalman puentes y días de fiesta que es una barbaridad. Después de haber trabajado con varios "profesionales de las vacaciones" he aprendido de ellos, aunque no tengo lo que hay que tener para hacer de esta práctica un modo de vida como ellos. Claro, que he aprovechado mi coartada de estudiante para librarme de algunas horas de esclavitud, quiero decir trabajo infrapagado que supone ser becaria en algo relacionado con mis estudios.
Mi empresa prefiere decir que tiene a una becaria en prácticas de formación en lugar de decir que tiene a una estudiante sin contrato por una paga a la que no se le puede denominar sueldo. Menos mal que tengo algo de dinero ahorrado y una fuente de financiación alternativa, que si bien no es muy periódica al menos existe.
Lo de mi empresa también es una mentirijilla, porque nadie se cree lo que dice una empresa de sus becarios, ni que cuando la gente se pone enferma en días estratégicos estén realmente enfermos, ni que los Reyes Magos existan o el ratoncito Pérez te deje dinero cuando se te cae un diente. Son cosas que se dicen pero que nadie cree. Todos sabemos que son mentira, pero que comparado con las grandes mentiras no lo parecen tanto.
Mis padres se han preocupado de darme una buena educación, eso si, católica. Me han enseñado que mentir es un pecado mortal. A pesar de eso he llegado a la conclusión de que quien no suelta de vez en cuando una mentirijilla es un idiota que no merece vivir. Eso si, hay que saber mentir y saber cuando mentir. Si ganas algo mintiendo puede merecer la pena. Si no merece la pena mejor no mentir.
Hay mentirijillas que merecen la pena y mentirijillas que no. Como en todos los aspectos de la vida es necesario poner en una balanza lo que se gana con la mentirijilla, las consecuencias de no mentir y las de mentir, tanto en el caso de ser descubierto como en el caso de salir impune. En la teoría es muy fácil, solo que en ocasiones las mentirijillas son esas cosas que dices sin pensar, por salir del paso, y porque no te pillen en un renuncio las tapas con otras mentirijillas y al final todo es una gran mentira.
Hay vienen las dobles y a veces incluso las triples vidas. Ese no es el plan, las mentirijillas de una en una. Hay que fijarse un tamaño máximo y una cantidad simultanea máxima de mentirijillas para tener las cosas dentro de alguna medida, porque como el rascar todo es empezar. Y eso que me siento mal cuando cuanto alguna, así que imagino como será el caso de otras personas con menos remordimientos.
En resumen, la suma del tamaño de todas las mentiras en un momento dado de tiempo no debe exceder un límite y además no debemos exceder cierta cantidad de mentiras. Digamos que hay mentiras de un punto, mentiras de dos y de tres y mentiras de cinco puntos. Yo me he puesto nunca más de cinco mentiras y no más de nueve puntos. Y a ser posible nunca una mentira de cinco puntos.
Aunque a efectos prácticos las mentiras de un punto no merecen la pena. Son aquellas que contamos para ser más atractivos a ojos de los demás, más interesantes que se descubren siempre por motivos triviales y encima quedas como una gran mentirosa. Claro, si mientes por nimiedades porque no mentir por otras cosas. Así que las mentiras de un punto descartadas. En cuanto a las de dos y a las de tres solo si son imprescindibles, si las posibilidades de que sean descubiertas es prácticamente nula y siempre para no hacer daño a los demás.
Bueno, creo que basta de mentirijillas por hoy. No voy a prometer ser buena (porque eso sería otra mentirijilla y ahora mismo estoy con el cupo cubierto) pero prometo no ser innecesariamente mala.
Y este ha sido el texto. Como me gusta mucho como me quedó quería compartirlo.
Un saludo.
Trata sobre: mentirijilla, mi opinión
