Querido diario. Te he vuelto a fallar de nuevo. Supongo que es me de un tiempo a esta tarde me ha dado vergüenza contar mis cosas.
Me gusta la vida en Alemania, pero no es mi hogar. Hay muchas cosas que quiero hacer que no están aquí. Por una parte traje a Rubén conmigo a regañadientes. El me ama y me acompañaría al final del mundo. Pero esta no es su casa. Aquí le cuesta hacer amigos, sus relaciones son más bien entre socios. Inconscientemente tiene miedo de crear lazos fuertes con la gente, porque sabe que en algún momento volverá a España, aunque no se parece en nada al país en el que quiere vivir.
A mi me pasa algo parecido, aunque Alemania si que es un poco mi hogar. Al menos fue el hogar de mi familia materna hasta 1943, aunque en la actualidad no tengo parientes aquí. Me adapto fácilmente a cualquier lugar en el que haya unas mínimas comodidades y los seis últimos meses he tenido un estilo de vida prácticamente de hotel debido a mi trabajo, y las obligaciones que tengo para con la empresa de la que soy propietaria en España. Podría administrarla desde aquí, o dejar más cosas aún en manos del administrador, pero ya tiene demasiado poder.
Ahora mismo nueve familias viven del trabajo que algunos de sus miembros desarrollan en la imprenta. Es decir, de los cinco trabajadores originales que había cuando la rescaté la empresa ha crecido hasta los nueve empleados. La mayoría de los empleados tienen a uno o más miembros de su familia en paro, por lo que el único ingreso que reciben en muchos casos es el salario por su trabajo. Me parece justo presentarme al menos una vez cada dos o tres semanas por allí y hacerle una visita al administrador para asegurarme que todo está en orden y no está llevándose el dinero y arruinando el negocio.
En dos semanas si nada se tuerce Rubén presentará la tesis, y salvo que por sorpresa le ofrezcan una plaza permanente en la universidad, cosa que no va a suceder, volveremos a España. Él echa de menos a su familia, y yo también, (a la suya, no a la mía).
Diario, perdóname por ponerme tan ñoña, pero hoy me siento nostálgica y decidir ponerme a escribir después de diez meses sin hacerlo desde una habitación de hotel en Bruselas no me ayuda en absoluto a sentirme sosegada y contar lo que me ha sucedido, sino el como me siento ahora.
Nunca hubiera pensado que iba a decir que echaba de menos España. No me gusta España. Más allá del clima y algunos inventos gastronómicas España no tiene absolutamente nada que merezca la pena para una española viajera y coleccionista de experiencias. Simplemente al ser mi país me parece poco interesante. La gente y las noticias recientes tampoco ayudan a que me guste más España. Recientemente un sueco me dijo que comprendía que hubiera huido de España. Evidentemente tuve que sacar del error al sueco. Ni soy una fugitiva ni una exiliada. Para un políglota ansioso de experiencias cualquier país en el que domines el idioma es un buen lugar. Al final cuando puedes elegir un país indistintamente a otro el factor determinante cambia en función a las preferencias. Al final que factor es el que te hace elegir un país u otro teniendo posibilidad real de elegir es distinto para cada uno. Algunos se deciden por viajar al país en el que el acento les resulta más fácil de entender, o en el que la gastronomía es más acorde a su preferencia, o donde ve mejores perspectivas económicas. En mi caso me dejé guiar por la nostalgia (y por seguir a un noviete que tenia entonces).
Cuando tenía ventidos años pasé un año sabático en Lausana. Estaba perdidamente enamorada de un imbécil del que pasé nueve meses completamente colgada por él hasta que desperté y me di cuenta de la realidad. Después pasé dos meses en Zurich compartiendo piso con estudiantes, todo con intención de estar más cerca de Hans, mi mejor amigo y antoguo compañero del internado de Friburgo. La muy ingenua de la Sara del pasado pensaba que podría haber una relación romántica entre los dos. Finalmente decidí que era momento de volar a otro lugar y pasé un mes en Colonia. Ahí me enamoré perdidamente otra vez de un chico aún más imbécil que el que había conocido en Lausana. (Y aún más imbécil que el que me había roto el corazón y detestar mi vida hasta le punto de dejarlo todo e irme fuera con la intención de no volver, que fue lo que en primer lugar me llevó a Lausana.
Estos tres desengaños en trece meses me hicieron madurar, aunque no tanto, hubo otro desengaño posterior, pero aprendí que los suizos y los alemanes pueden ser tan imbéciles como los españoles, con la salvedad de que son por lo general más cabezones.
Ahora siento que no tengo hogar. Lo más parecido que tengo a una familia es la de Rubén. Me siento querida por ellos a pesar del suceso al que me refiero como "el incidente". Su capacidad para perdonarme me hizo replantearme muchas cosas. Sé que en situación contraria yo nunca les hubiera perdonado a ellos y hubiera hecho lo que estuviera en mi mano por hacerles daño. Afortunadamente ellos son como yo, y creo que les quiero. La semana pasada estuvo de visita la hermana de Rubén y casi la siento como algo mío. No me gusta la palabra cuñada. Eso suena a familia política, que no se escoge, sino viene de paquete con la pareja, pero en este caso es distinto. Es como si hubiera elegido relacionarme con ella, porque de hecho durante una conversación entre mi marido y ella en la que yo ni siquiera participaba fui yo quien la invitó a venir.
Desde luego no sé donde está mi hogar pero lo que tengo claro es que estará con Ruben y a ser posible cerca de su familia.
lunes, 20 de octubre de 2014
En Alemania está mi casa, pero no mi hogar
0 comentariosviernes, 18 de septiembre de 2009
Resumen del verano
3 comentariosEste verano ha sido muy emocionante porque han pasado un montón de cosas.
Primero mis compañeros de piso me dejaron sola, por lo que me he quedé con todo el gasto del alquiler para mi, y también he heredado a la gata de uno de ellos.
También a principios de verano tuve la visita de Heidi, la celosa novia de mi mejor amigo. Tenía que venir a la ciudad por negocios y se invitó sola, a pesar de que le dije que no tenía sitio para ella.
Después vinieron las vacaciones y aproveché para viajar a San Petersburgo, y hacer un viaje por el mar Báltico.
Una vez de vuelta volví a los codos mientras me sigo preparando para el examen de intérprete jurado.
Otra cosa interesante que he hecho este verano es una excursión con mi novio a la sierra a buscar piedras, bueno, interesante para él, porque a mi las piedras no me motivan especialmente, pero un paseo por el campo los dos solos si que me agrada mucho.
Quiero decir, que las piedras están ahí y si ellas no me atacan yo las ignoro completamente y no les pregunto si son ígneas, metamórficas o sedimentarias y además no creo que me contestaran.
En otro orden de cambios me he cortado el pelo. Me siento un poco desnuda sin la melena pero al menos me han pagado por mis cabellos. Parece que hay bastante demanda de pelucas rubias.
Y esto es lo más importante que ha sucedido.
Ha y algo no menos importante: hoy es mi cumpleaños.
Saludos a todos.
Trata sobre: Báltico, compañero, excursión, novio, San Petersburgo, vacaciones, verano, viaje
lunes, 8 de junio de 2009
Reunión de antiguos alumnos (II)
3 comentariosBuenas tardes.
En la entrada anterior os había contado que el sábado estaba de viaje con mi novio en Broc, una ciudad suiza algo más de 2000 habitantes. El motivo era que estaba invitada por la asociación de Antiguos Alumnos de colegio donde había estado interna durante dos años y me hacía mucha ilusión ver a algunoos compañeros de entonces. Bueno, hay uno concretamente al que me haría mucha ilusión ver como le entierran o como muere arrollado por un tren, pero es el único.
En el café de la plaza de la estación me encontré con dos excompañeros, uno alemán, de algún lugar de la Baja Sajonia cuyo nombre nunca recuerdo y con el que nunca he hecho buenas migas y otro chino, cuyo nombre oriental se me escapa. Siempre he pensado que su padre era un mafioso, porque con lo cara que es la mensualidad del colegio no encontraba otra explicación.
Estube charlando con ellos y tomando un café, aunque Rubén se sentía un poco marginado, aunque le iba traduciendo de vez en cuando lo que decíamos como no son conocidos suyos no le interesaba demasiado y se aburrió bastante. Me hizo gracia descubrir que Otto había terminado sus estudios en economía y un postgrado y que estaba haciendo prácticas en una empresa química en alemania. Siempre le haía imaginado como el gerenete de una multinacional. Mientras que Martin (nombre occidental pronunciable) está termindo la licenciatura en matemáticas en la ETH (la Escuela Politécnica Federal de la universidad de Zurich).
Esto si que despertó el interés de Rubén que comenzó a preguntar cosas sobre el sitio, los planes de estudio y los laboratorios. Lo que yo no sabía es que la ETH seguramente es la universidad que cuenta con más galardonados por el Premio Nobel entre sus profesores y alumnos.
Me hizo mucha gracia descubrir que Martin al final escogió matemáticas como sus estudios porque siempre me le imagine de mayor con una bata de laboratorio y una calculadora.
De allí fuimos los cuatro al lugar de la cena donde nos encontramos con varios conocidos más. Al final eramos una veintena de personas entre ex-alumnos del colegio y acompañantes. También acudió Hans, cosa que no fue ninguna sorpresa, porque ya sabía que iba a acudir, aunque acudió sin su celosa novia que está precisamente de vacaciones en España y creo que mañana nos vamos a ver.
La cena fue encantadora, se habló mucho y nos reímos mucho, y aunque "trabajé" un poco de intérprete para que Rubén no se sintiera incomodo no me importó demasiado.
Al final no hubo ni chapuzón en el lago ni nada, porque hacía el suficiente frió como para ir con chaqueta, y porque el lago está como a un kilómetro andando.
Después Otto nos llevó en coche hasta Bulle, aunque podíamos haber cogido un tren o el autobús y allí cogimos el tren nocturno hasta Friburgo (las nueve de la noche es muy tarde para los suizos) ya que por la mañnana teníamos que ir a Ginebra a tomar el avión.
Podría contar más detalles, pero después tendría que mataros.
Me gustó mucho la sensación de reunirme con mis antiguos compañeros (excepto con uno de ellos que me tiraba de la trenza) y descubrir a que se dedican ahora. Con algunos acerté sobre el camino que tomarían y con otros me equivoqué completamente.
Al final Rubén se lo pasó de miedo y dice que quiere estudiar un postgrado en la universidad en la que estudiaron Albert Einstein y John von Neumann, pero tendrá que aprobar en septiembre la asignatura que le queda y ver que esté aprobado el examen del que le queda saber la nota.
Esto es todo por ahora.
Besos y abrazos.
domingo, 7 de junio de 2009
Reunión de antiguos alumnos (I)
5 comentarios¡Buenos días!
Este sábado se ha celebrado la reunión de antiguos alumnos de la escuela en la que estaba interna en Suiza.
La verdad esque este tipo de actos me parece una solemne tontería, pero como me gusta mucho viajar no me pierdo ninguna oportunidad, aunque suponga gastar dinero.
Aprovechado la que Rubén no tiene ningún examen más hasta septiembre le he pedido que me acompañara para que conozca algunos de los lugares del mundo que mas me gustan.
El viernes por la tarde volamos hasta Ginebra y desde el propio aeropuertocogimos un tren a Friburgo (el Friburgo que está en Suiza, no las dos ciudades con ese nombre que están en Alemania). En total desde Madrid unas cuatro horas de viaje.
En Friburgo nos alojamos en un pequeño hostal que ya tenía reservado, que resultó que lo único que tenía de pequeño era el precio y el nombre, que contenía la palabra Petit. El lugar contaba con todas las comunidades y está regentado por una familia francófona. La mujer era un encanto y nos ayudó un motón con sugerencias de los lugares que visitar..
La mañana del sábado madrugamos y la dedicamos a pasear por la ciudad medieval. Me gusta mucho esa ciudad y tiene para mi el tamaño justo. No es ni muy grande ni muy pequeña. Tiene muchas cosas singulares, desde escaleras empinadas cubiertas por un tejado, calles en pendiente con antiguos adoquines, edificios medievales muy bien conservados y en uso, monasterios e iglesias de distintas ordenas y la impresionante catedral de San Nicolás, con su espectacular torre desde la que se divisa una buena parte de la región. Subimos a la torre, aunque yo ya había subido hace mucho y no me hace ninguna gracia subir cientos de escalones.
También tiene varios museos, como el de marionetas, el de máquinas de coser y el museo Gutenberg, dedicado a las artes gráficas y el diseño, aunque no tuvimos tiempo de ver ninguno.
Comimos a las doce y después tomamos un tren hasta Bulle y desde allí un autobús hasta Broc, el pueblo donde está el cuartel general de Nestle, y cuna del queso Gruyère. Ese el lugar donde era la reunión.
Rubén se quedó impresionado de que todos los autobuses se pudieran coger desde la propia estación de tren y de que nohiciera falta esperarlos, es lo que tiene el transporte suizo. No tienes alternativas. Elijes siempre el tren excepto que el lugar donde vayas no tienes tren, en cuyo caso sacas un billete hasta ese sitio y en el propio billete te dice donde te tienes que bajar del tren y subir al autobús.
Es un poco dificil de explicar como funcionan los títulos de transporte en Suiza comparados con como funcionan en España. Rubén siempre andaba con la sensación de que nos estábamos colando a pesar de que en casi todos los trayectos un revisor nos verificó los billetes.
En Broc me encontré con varios excompañeros que también iban a la cena organizada por la asociación de antiguos alumnos y que relataré más adelante,porque ya me he cansado de escribir.
Besos y abrazos.
jueves, 3 de julio de 2008
Sexo, amor y amistad,no en ese orden necesariamente
2 comentariosRepasando en como mi compañero de piso me mira llego a las reflexiones de las que voy a excribir en esta entrada.
Chicos me he acostado con muchos. Durante ciertas etapas de mi adolescencia y post-adolescencia yo creo que me he acostado casi con cualquiera de mi edad y un poco más mayores. Normalmente he buscado sexo sin complicaciones ni compromisos posteriores.
Esto me lleva a reflexionar y a buscar un criterio, porque sexo,amor y amistan no se si son incompatibles, pero estoy segura que no son fácilmente compatibles. me explico mejor ahora. tengo un amigo varón,con el que me llevo muy bien. Entre ambos hay cierto roce. Hacemos chistes, quedamos a menudo, llevamos mucho tiempo viéndonos y entre nosotros existe cierta confianza. Cuando digo que existe confianza me refiero a mucha confianza.
Como nos vemos con bastante frecuencia en ocasiones se dan ciertas situaciones con cierta tensión sexual. Al final presas del morbo o de la tentación nos tocamos, nos besamos y finalmente una cosa lleva a la otra. Siempre es así, puedo parar, pero si paras cuando la otra persona tiene ganas resulta que una es una calientabraguetas. No es que no haya sido una calientabraguetas incosncientemente (y conscientemente) en alguna ocasión, pero no es una etiqueta que a una chica le guste llevar.
Asñi que al final termino acostándome con un amigo, y la próxima vez que quedamos para algo se crea cierta expectativa y si no nos acostamos pues esa expectativa no se ve satisfecha y es fustrante. Así que al final pasamos de ser amigos que hacen cosas juntas a amigos que solo quedan para tener sexo entre ellos. Si, hacemos otras cosas, vamso al cine o a cenar, pero sabemos que solo son preeliminares para un sexo sin ellos. En ciero modo retrasamos el momento todo lo posible para que luego sea más maravilloso, pero desgraciadamente se convierte en rutinario. Al final pasamos semanas sin hablar entre nosotros y solo nos llamamos cuando uno de los dos tiene ganas de sexo, lo que convierte la relación el algo puramente sexual donde no cabe la amistad.
Por eso he decidodo no acostarme con los que considero mis amigos, ya que cuando el sexo se interpone la amistad desaparece. Creo que amigos varones ahora mismo solo puedo hablar de uno que encaje en esa categoría. Si, ya se que he dicho de Rubén que no es mi amigo, pero a alguien que solo es un conocido no se le llama voluntariamente para preguntarle si está disponible para comer.
Y si, en ocasiones me he sentido tentada de comerle la boca o algo más, pero me he aguantado y le he dado un casto beso en la mejilla o en la frento como despedida. Supongo que él si pensará que soy un poco calientabraguetas, pero prefiero que piense eso que estropear mi relación con el convirtiéndola en algo rutinario y aburrido por culpa del sexo, que ahora que lo pienso no se que culpa tendrá si no tiene responsabilidad moral, solo la tienen las personas.
En cuanto al amor ya trataré más profundamente el tema más adelante.
Besos (castos) a todos.
sábado, 21 de junio de 2008
Personas a las que odio
4 comentariosPues si, pensé que no odiaba a nadie, de verdad, que cuando hacía a alguien alguna jugarreta era por que soy una gamberra. Pues no. Hay varias personas a las que odio.
Empezando por alguna de ellas y sin seguir ningún nombre en particular estña el profesor que me impartí la asignatura de traducción especializada y su aplicación a la medicina y a las ciencias biosanitarias, que es el mismo que me impartía clases de ingles para conferencias.
El hombre es un cretino integral y piensa que por ser el profesor puede hacer lo que le plazca, como por ejemplo restarle 0'75 a cada alumno en los exámenes. Diría su nombre y apellidos, per todos los compañeros de la carrera sabrán de quien hablo.
Después está la secretaria de la editorial en al que estaba de becaria. Una gorda perezosa. No solo no hacía nada de su trabajo sino que me lo encasquetaba a mi. Lo peor de todo es que quería encasquetarme también una cita con su hijo. Mira que yo la cambiaba el nombre sistemáticamente porque se que le fastidia un montón pero ella erre que erre dándome la murga.
Luego está un compañero alemán del internado. Se creía propietario de todas las pertenencias. Mis cosas eran sus cosas, las cosas de mi compañera de cuarto también eran sus cosas, mi trenza también debería ser suya, porque me estiraba de ella continuamente... Lástima de que no le ahogáramos en el lago Gruyeré en alguna de las excursiones.
También está uno de los dos compañeros de piso, que además de estar mñás salido que el pico de una mesa se jacta de lo listo que es. Una cosa es hacerlo en un foro o blog, bajo seudónimo (aunque en mi caso es un suedónimo escogido por mi, sino que es un apodo basado en mi nombre que llevo desde la época del colegio de monjas). La otra es que sistemáticamente diez minutos después de conocer a alguien le cuente como se escaqueó de la mili porque le concedieron una minusvalía del 33% que no padece y que encima está cobrando una pensión además de trabajar en negro. O cualquiera de sus chanchullos. Más le vale ganar una pasta, porque igual le pillan y le toca pagar mucha.
Y ya que he hablando de las monjas está Sor Agustina. Todos los sábados había compota de naranja en el comedor del colegio. Yo opino que estaba asquerosa. Su opinión es que está tan buena que nos la podíamos comer incluso vomitada. De hecho nos la comíamos vomitada porque nos obligaba. Además daba pellizcos.
Creo que no hay nadie más a quien odie. Lo se, no es un top ten. Los demás me fastidian, me son indiferentes o les aprecio de algún modo, pero estos me caen mal a tiempo completo.
Algún dia puede que me vengue de alguno, pero de momento prefiero no cruzarme con ellos. Detesto incluso pensar en como hacerles daño.
Besos.
lunes, 26 de mayo de 2008
Me he mudado
0 comentariosMe ha costado más de un mes pero lo he conseguido. Tras casi un mes
buscando piso he encontrado uno y me he trasladando a él.
Espero que no sea una cagada pues se me esta a punto de terminar la beca, aunque tengo algunos ahorros.
En éste momento no tengo ordenador. Me conecto a Internet desde la PDA
a través de la red wifi de la gestoría que está en el bajo. Culpa de ellos por tenerla desprotegida. Además mis compañeros de piso no me quieren decir la clave de la red wifi de casa "porque no tengo ordenador".
Es por eso por lo que estoy un poco vendida. Necesito hacer algunos
trabajos de la universidad y hacer copia de seguridad de la PDA.
Lo primero lo puedo hacer en la universidad. Para lo segundo he
recurrido a uno de mis compañeros de piso, Manuel.
Manuel es un chico de Sevilla que se cree muy gracioso pero que en
realidad es un pelma. Tiene 26 años y lo peor de todo es que piensa
que porque me ha dejado hacer copia de seguridad en su ordenador le
debo algo. Además me tira los trastos con cierto disimulo. El otro chico, Julián parece más normal aunque nunca le he visto sin que estuviera Manolo presente. La semana que viene seguramente de una fiesta para celebrarlo.
