domingo, 7 de junio de 2009

Reunión de antiguos alumnos (I)

¡Buenos días!

Este sábado se ha celebrado la reunión de antiguos alumnos de la escuela en la que estaba interna en Suiza.

La verdad esque este tipo de actos me parece una solemne tontería, pero como me gusta mucho viajar no me pierdo ninguna oportunidad, aunque suponga gastar dinero.

Aprovechado la que Rubén no tiene ningún examen más hasta septiembre le he pedido que me acompañara para que conozca algunos de los lugares del mundo que mas me gustan.

El viernes por la tarde volamos hasta Ginebra y desde el propio aeropuertocogimos un tren a Friburgo (el Friburgo que está en Suiza, no las dos ciudades con ese nombre que están en Alemania). En total desde Madrid unas cuatro horas de viaje.

En Friburgo nos alojamos en un pequeño hostal que ya tenía reservado, que resultó que lo único que tenía de pequeño era el precio y el nombre, que contenía la palabra Petit. El lugar contaba con todas las comunidades y está regentado por una familia francófona. La mujer era un encanto y nos ayudó un motón con sugerencias de los lugares que visitar..

La mañana del sábado madrugamos y la dedicamos a pasear por la ciudad medieval. Me gusta mucho esa ciudad y tiene para mi el tamaño justo. No es ni muy grande ni muy pequeña. Tiene muchas cosas singulares, desde escaleras empinadas cubiertas por un tejado, calles en pendiente con antiguos adoquines, edificios medievales muy bien conservados y en uso, monasterios e iglesias de distintas ordenas y la impresionante catedral de San Nicolás, con su espectacular torre desde la que se divisa una buena parte de la región. Subimos a la torre, aunque yo ya había subido hace mucho y no me hace ninguna gracia subir cientos de escalones.

También tiene varios museos, como el de marionetas, el de máquinas de coser y el museo Gutenberg, dedicado a las artes gráficas y el diseño, aunque no tuvimos tiempo de ver ninguno.

Comimos a las doce y después tomamos un tren hasta Bulle y desde allí un autobús hasta Broc, el pueblo donde está el cuartel general de Nestle, y cuna del queso Gruyère. Ese el lugar donde era la reunión.

Rubén se quedó impresionado de que todos los autobuses se pudieran coger desde la propia estación de tren y de que nohiciera falta esperarlos, es lo que tiene el transporte suizo. No tienes alternativas. Elijes siempre el tren excepto que el lugar donde vayas no tienes tren, en cuyo caso sacas un billete hasta ese sitio y en el propio billete te dice donde te tienes que bajar del tren y subir al autobús.

Es un poco dificil de explicar como funcionan los títulos de transporte en Suiza comparados con como funcionan en España. Rubén siempre andaba con la sensación de que nos estábamos colando a pesar de que en casi todos los trayectos un revisor nos verificó los billetes.

En Broc me encontré con varios excompañeros que también iban a la cena organizada por la asociación de antiguos alumnos y que relataré más adelante,porque ya me he cansado de escribir.

Besos y abrazos.

5 comentarios:

Nebulina dijo...

Esas reunionesno me llaman para nada (de hecho, aún no he ido a ninguna)
Pero si hubiese que viajar tanto como para la tuya...me apuntaría fijo!
Un besazo!

Sr. D. Javier de García dijo...

Buah! Ya te digo... La reunión es lo de menos! Tremenda la excursión que os habéis pegado, jajaj! Qué envidia!

Yo no voy a ese tipo de eventos. No es que no me gusten, sino que el colegio en el que estudié cerró para trasladarse a Pucelandia (...snif)

¿Y qué tal lo pasó Rubén en la reunión? Había más castellanófonos, o te tocó currar mucho de intérprete?

Un saludo!

Ferendus dijo...

queso Gruyère y chocolate Nestlé en la misma frase??

me vuelvo a Ginebra!!

PD: a mi no me cobraron el billete de vuelta a Lyon...así que lo devolvimos (en Francia) al día siguiente y nos salió la vuelta gratis!

AOJ dijo...

Cuanto más histórica sea la reunión de ex-alumnos, o antiguos "lo-que-sea", peor. Lo que sí he ido teniendo claro con el paso del tiempo, es que cuanto más vas progresando en estudios o vivencias, gente más afín a ti vas encontrando.

Estas reuniones solamente sirven para preguntar a todo el mundo "qué has estado haciendo durante todo este tiempo?" (o que te lo pregunten a ti), sin que realmente te importe mucho. Bueno, a determinadas personas que a lo mejor uno les tiene aún aprecio, pues sí que es curioso. Pero a los demás, que tan siquiera te saludan por la calle? Un magnífico ejercicio de hipocresía.

Lo dejo aquí, que me he cansado de comentar.

PD: Qué tal el paisaje medieval de Suiza? Tendría que ser super guapo verlo con toques de nieve :)

Sarita dijo...

@Nebulina: Por ese mismo motivo he ido, porque sí es para ver a conocidos tengo excusas mejores.

@ZonZo: Trabajé gratis de intérprete, pero cuando es por una buena causa no me importa. Lo que me fastidia es trabajar gratis haciendo pruebas de traducción para un potencial cliente cuando el sí va a obtener beneficios por mi trabajo pero no quiere pagar a su agencia de traducción o a su traductor freelance habitual.

@Crispín: Dos alimentos de los que se pueden hacer fondue, muy típica del lugar.

@AOJ: Pues yo no volvería a reunirme con los compañeros de mi primer colegio en Valladolid por nada del mundo. Me encanta Suiza y es una excusa para visitar con mi novio uno de los sitios que me marcó más.

Al ser un colegio de prestigio internacional no es fácil encontrarme a ningún compañero por la calle.

En cuanto a los lugares medievales hay de todo. Ciudades como Lucerna o Friburgo tienen sus murallas y edificios conservados e incluso puentes de madera, pero no es lo normal. Durante la guerra de los Cien Años muchas regiones helvéticas sufrieron saqueos de los ejércitos de Francia o Castilla, sin contar con la amenaza de los duques germanos y la propia competencia entre las propias ciudades estado que luego formarían la Confederación Helvética. Eso les hizo estar en un estado de perpetua modernidad y la Edad Media dejó poco excepto algunos castillos, que rápidamente fueron transformados en fortines con cañones.

En eso se parece un poco a Japón, en lugar de quedarse las cosas viejas y actualizarse cada varias generaciones siempre están a al última, con la diferencia de que no pasaron de golpe de la Alta Edad Media al ferrocarril eléctrico casi sin escalas, sino que desde entonces los suizos están al día y en vanguardia.